Comentamos en nuestro último blog, parte del contenido y de las iniciativas que el documento publicado por La Comisión y que remitió al Parlamento Europeo el documento, con el título: “Una estrategia de drones 2.0 para un ecosistema de aviones no tripulados inteligente y sostenible en Europa”. COM (2022) 652. En este caso voy a analizar algunas cuestiones que se comentan en el documento y que tienen importancia para el futuro del mundo de los drones en Europa y que no se incluyeron en mi último blog.

La utilización de UAS es cada día mayor y aunque en los medios de comunicación y en la apreciación social parece que ya están estas aeronaves dentro de nuestras vidas en diversas actividades, la realidad es que estamos todavía en los inicios de lo que será la operación de los drones en el futuro.

Como bien se dice en el documento, las operaciones de los drones conforman un ecosistema muy complejo, donde se mezclan avances tecnológicos con plataformas de intercambio de información. La seguridad operacional, cuestión esta vital para garantizar su futuro, no depende solo de la robustez del propio dron, si no que debemos integrarlo con sistemas de gestión y control de tráfico eficaces, pero también protegidos, es decir con enlaces de datos ciberseguros. Los avances tecnológicos deben ir en paralelo en todas las facetas que componen el ecosistema, pues de lo contrario, nos quedaremos en un uso de los drones de forma puntual y no generalizada.

Es por todos conocido el problema que los UAS totalmente eléctricos tienen con la autonomía de vuelo que depende en gran medida de las baterías que llevan a bordo. El aumento de elementos que se van añadiendo a bordo de los UAS para poder otorgar mayor seguridad, tienen la contrapartida de que consumen batería y por lo tanto no ayudan a mejorar la autonomía. Son por lo tanto las baterías uno de los limitadores del uso de los drones para muchas aplicaciones, principalmente para las que presentan mayor futuro, como, por ejemplo, el reparto de paquetería o el transporte de personas. Este problema también se presenta en otros modos de transporte como los coches eléctricos, pero una de las desventajas de los UAS, como todo el mundo puede entender, es que la falta de batería para un dron constituye un fallo catastrófico.

La UE ha promovido una alianza a nivel europeo para potenciar el desarrollo de un mercado propio de baterías dado su carácter crítico y prioritario para reducir la dependencia exterior, en una tecnología prioritaria para la movilidad eléctrica del futuro. Esta alianza denominada “European Battery Alliance (EBA250)”, tiene como, misión es garantizar que la UE tenga una industria que comprenda toda la cadena de valor del sector de las baterías a escala europea. Esta alianza creada en el año 2017 aborda un desafío industrial que abarca desde la necesidad de disponer de materias primas de los componentes, mayor eficiencia y seguridad de las baterías e incluso el desecho de los residuos generados. Se ha estimado que el valor del mercado de baterías en la UE será de 250.000 millones de euros para el año 2025. Un mercado de vital importancia estratégica para Europa.

Otro de los aspectos importantes en todo este proceso de facilitar el uso seguro de los drones de forma masiva, es la incorporación activa de las autoridades locales y regionales en el diseño, control y desarrollo de esta nueva movilidad. Es fundamental el fomento de las iniciativas de ensayos y pruebas en diferentes ciudades y sobre todo el intercambio de información, experiencias y conocimientos en el ámbito de la movilidad urbana sostenible. Tenemos aquí otro ejemplo donde la UE ha propiciado un encuentro entre las ciudades europeas para este fin. Nos referimos a la inactiva UIC2 (Comunidad de Ciudades de la Iniciativa UAM) que aglutina a más de cuarenta ciudades y regiones de toda la UE, donde se están desarrollando desde pequeños proyectos hasta ecosistemas de movilidad aérea urbana más amplios y ambiciosos. El reglamento de implementación del U-Space (UE 2021/664) establece en su artículo 18 (f), que se deberá implementar un mecanismo para coordinar con otras autoridades y entidades, también a nivel local, la designación del espacio aéreo U-Space, el establecimiento de restricciones del espacio aéreo para los UAS dentro del espacio aéreo U-Space y la determinación de los servicios de U-Space que se prestarán en el espacio aéreo. Este enfoque de gobernanza multinivel es necesario para garantizar que se tengan en cuenta las perspectivas de todas las partes interesadas y sus competencias sobre movilidad. Para ello, las autoridades locales, ya sean autoridades regionales o municipales, deberán participar en las fases de despliegue del U-space.

Resumiendo, el sector de los drones por el que apuesta la UE debe ser consciente de su impacto medioambiental, pero sobretodo las operaciones de los drones deberán ser aceptadas socialmente para poder desempeñar plenamente su papel en beneficio de las empresas y las comunidades locales. Esto requerirá la plena participación de todas las partes interesadas a nivel local, regional y nacional para garantizar que las operaciones seguras con drones puedan desplegarse, tanto en zonas urbanas como rurales, de manera justa y sostenible.

Pablo Morera

pmorera@jasdrone.com

www.jasdrone.com

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