Todos podemos compartir la necesidad de incrementar la movilidad sostenible. En algunas actividades y ámbitos este proceso podrá ser más fácil y rápido y en otras más lento y complicado. Además, en general, las mejoras se producirán por la combinación de varios factores que, unidos, aportarán la componente final de una movilidad sostenible.

Si nos centramos en la logística como una parte muy importante de lo que venimos llamando la movilidad urbana, las iniciativas de introducir practicas sostenibles se contraponen con las tendencias del mercado de consumo, haciendo más difícil que la resultante final evolucione adecuadamente hacia los objetivos propuestos.

¿Cuáles son los beneficios de una logística más sostenible? En primer lugar, una mejor calidad del aire y menos contaminada. En segundo lugar, una disminución del tráfico rodado y mejora de los tiempos de desplazamientos en ciudades y, en tercer lugar, y muy importante, una mejora de la imagen de las empresas comprometidas con la sostenibilidad. Adicionalmente, no todos los beneficios son internos al propio proceso logístico, si no que podemos añadir que los repartos de la última milla pueden mejorar enormemente su eficiencia si se utilizan vehículos autónomos para el reparto, como por ejemplo el uso de los drones. De esta forma no solo mejoramos la calidad de la vida en las ciudades si no que, además, producimos mejoras en la propia eficiencia de la cadena logística.

Las tendencias mundiales de los consumidores son claras. Una gran parte quieren que las entregas se realicen sin un coste adicional, incrementándose los casos de entregas en el mismo día. Y estas tendencias no paran de crecer. Pero la realidad es que las entregas fallidas a domicilio van de entre el 10% y el 15%, según datos del informe El futuro de la logística de última milla, elaborado por la consultora Deloitte, lo que implica que el vehículo de reparto, como las furgonetas, tengan que realizar un segundo o tercer viaje para finalizar la entrega o que el cliente tenga que desplazarse, ida y vuelta, hasta un almacén para recoger su compra. En estos casos, las emisiones se pueden multiplicar por cuatro. ¿La pregunta que nos hacemos es porque no introducimos nuevas formas de entrega como el uso de los drones?

Los UAVs se consideran, cada vez más, como un modo de transporte futuro (porque no acelerar su uso) para una amplia variedad de aplicaciones en la industria de la logística. Se espera que los drones brinden varias ventajas sobre los vehículos convencionales, como una velocidad de desplazamiento alta y constante, no requerir de una infraestructura vial física, y contribuir a ayudar a minorar la congestión del tráfico en superficie. A la luz de las tendencias que mencionamos, el rápido crecimiento de las entregas directas de comercio electrónico y el aumento de los niveles de densidad y congestión, estos beneficios de las entregas basadas en drones son particularmente evidentes en entornos urbanos. Por otro lado, las zonas aisladas y a veces mal comunicadas de las periferias y zonas rurales, con una disponibilidad limitada de recursos para mejoras de las comunicaciones terrestres, han propiciado casos de uso de drones para la distribución rural de paquetes, especialmente para suministros médicos y suministros de emergencia.

Es esencial reconocer que la adopción generalizada de los servicios de entrega mediante drones, requerirá avances continuos en tecnología, marcos regulatorios de apoyo y mayores inversiones en infraestructuras de energías renovables.

Son varios los factores que deben superarse para que podamos considerar que las operaciones de drones son posibles para implementar entregas de mercancías en la última milla. Quizá una consideración relevante sea la forma de gestionar las operaciones de drones en el contexto del Urban Air Mobility. Desde diferentes foros, organismos y entidades se están proponiendo soluciones y formas de abordar la gestión del espacio aéreo de baja cota. Desde nuestro punto de vista se debe considerar desde el inicio, como solución válida, la operación totalmente automatizada de los drones. La tecnología está disponible y los avances en las operaciones autónomas pueden en poco tiempo ser implementadas con total garantías de seguridad y eficiencia.

En conclusión, el servicio de entrega con drones representa un paso fundamental en la búsqueda continua para mitigar el impacto ambiental de la industria del transporte de la última milla. Al adoptar esta tecnología de vanguardia y abordar los desafíos y limitaciones a los que nos enfrentamos actualmente, podemos allanar el camino para un futuro más limpio, más eficiente y socialmente responsable para los envíos y la logística.

En el concepto de la entrega mediante drones se encuentra una tecnología sofisticada que permite que los UAV naveguen de forma autónoma, mantengan un vuelo estable y entreguen paquetes con precisión a sus destinos previstos. Equipados con sensores avanzados, sistemas GPS y capacidades de comunicación en tiempo real, los drones pueden transportar paquetes de diferentes tamaños y pesos de manera segura y eficiente. A medida que la tecnología madure y los marcos regulatorios se adapten, la entrega con drones se convertirá en un componente fundamental del futuro del transporte y la logística, ofreciendo numerosos beneficios en términos de sostenibilidad, velocidad y accesibilidad.

Los desarrollos, aunque continuos no son lineales y presentan saltos, algunos disruptivos, pues la combinación de tecnologías y de sistemas crean entretejidos en formas complejas que refuerzan su avance y su innovación. Esto plantea nuevas cuestiones ¿Qué tecnologías innovadoras y de entrega se deben priorizar unas sobre otras, dentro de la cadena de suministro? ¿Qué intervenciones de regulación de la ciudad ofrecen el máximo impacto de beneficio social? ¿Cuál será el papel de los datos y la analítica avanzada en el futuro?

En suma, la gestión de la última milla es un tema complejo y entrelazado, ya que implica muchos actores diferentes del ecosistema. Hay que reconocer que no hay una única solución innovadora, por lo que es necesario abordar el problema logístico de la última milla de forma conjunta, sistémica, y con acciones coordinadas entre todos los participantes en la cadena, tanto públicos como privados. Quizá en el trabajo conjunto de todos consigamos una estrecha colaboración orientada a objetivos finales que sean de aplicación y aceptados socialmente.

De la misma forma que hay empresas que han decidido introducir en sus insumos y en la fabricación, solo productos sostenibles, también igualmente, las empresas se decidan a realizar una logística sostenible mediante el uso de drones. Por este motivo, porque no, “¡mejor envíame un dron!”.

Pablo Morera

pmorera@jasdrone.com

www.jasdrone.com

Share This